jueves, 14 de noviembre de 2013

El desbarajuste en Mercatradona Plus: “Saltaron el enrejado y le gente empezó a correr”

Miguel Cardoza
Twitter: @MiguelCardoza
San Fernando de Apure

Este jueves la situación irregular, no fue en ningún establecimiento de electrodomésticos. En un reconocido centro comercial de San Fernando, ubicado en la avenida Intercomunal la situación se salió de control cuando algunos de quienes hacían la cola desde las 4 de la madrugada, o antes, saltaron las rejas para ingresar, ante el desespero por no poder comprar leche, aunque solo estaban vendiendo 1 kilo por cliente.
“Esta situación es caótica. No hay respeto, llegué desde esta mañana a hacer la cola con esa bebé, y aunque soy una persona de la tercera edad los policías y Guardias me dijeron no señora, salga que no le vamos a vender”, manifestó Cristina, una profesora jubilada, quien andaba junto a su pequeña sobrina y quien fue desalojada tras el ingreso intempestivo de varias personas. Debía hacer la cola nuevamente y por ello decidió irse a casa sin el producto que buscaba.
Por minutos los funcionarios de seguridad debieron cerrar los dos accesos y quedaron atrapados quienes querían entrar a las tres entidades financieras que están en el lugar o tiendas electrónicas, panadería y venta de teléfonos móviles.
Hubo triple acordonamiento, quienes estaban en bancos u otros locales no podían entrar al formal establecimiento Mercatradona Plus, la panadería, ni a venta de comidas ubicados en las adyacencias de la puerta principal. “Es muy mal que hayan impedido hasta entrar al banco, porque uno puede ir a hacer alguna diligencia y no lo dejan entrar”, comentó.
En medio de la cola logramos entrevistar también a Milagros Montoya, quien vio todo lo que sucedió. “Estoy desde las 4 de la mañana para ver si compro un kilo de leche para mis hijos. Se nos ha sido imposible entrar. La Guardia no se abocó a lo que estamos en las colas. Los que pasaron primero son los que saltaron por el enrejado. Aquí compran son los más vivos y los que verdaderamente necesitan no compran”, expresó mientras estaba recostada de la reja en espera de que abrieran la puerta principal. “La gente empezó a correr, volaron por encima del enrejado y por eso la situación se vivió así, muy tensa”, indicó Montoya.
Noris, también estaba desde las 4 de la madrugada y justificó su presencia por la extrema necesidad. “Tengo una niña de 9 años que es enferma y no le consigo leche. Estoy enferma soy asmática y aún no he podido pasar”, nos declaró a las 10 de la mañana, cuando el sol comenzaba a perder la clemencia.

“Nunca he podido pasar a una cola ni de harina ni de nada (…) la situación es difícil. No tenemos nada asegurado porque hay demasiada gente. He venido varias ocasiones y no he podido comprar”, reiteró.

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